el plan y su falta

el plan y su falta - Banner

 

Del 1 de agosto al 26 de septiembre
Curaduría: Flotante (María Luisa Sanín Peña y Catalina Jaramillo Quijano)

Vivir en la era contemporánea implica ajetreo, la velocidad de la metrópolis, el flujo interminable de contenido en el espacio digital. En el capitalismo tardío, todo debe ser optimizado y estar disponible: El cuerpo, la atención, los espacios en los que nos relacionamos. Si la ociosidad no es la madre de todos los vicios, es, por lo menos, la antítesis del Zeitgeist del neoliberalismo.

Y si, en cambio, la ociosidad es la madre de todos los vicios ¿qué es el arte? La creación es un deseo intrínseco de nuestra humanidad, vinculado a nuestra capacidad de intervenir en la materia. Hoy, la labor artística se enfrenta a la paradoja de existir simultáneamente en el ámbito productivo e improductivo. De esto trata esta exposición. Esta serie de trabajos buscan, como Bertrand Russell, elaborar su propio «elogio a la ociosidad». Exponemos objetos sin función aparente, objetos cuyo simulacro o intervención niega su función original, y objetos cuya existencia niega la necesidad de una función. Reclamamos al ocio como derecho y necesidad, y a la práctica artística como espacio ideológico propositivo de sus posibilidades.

George Woodcock apunta que, hace miles de años, nuestra experiencia del tiempo y de los ciclos y los fenómenos naturales que indican su transcurso, estaba vinculada al cultivo y la supervivencia. Sin embargo, ahora, tras la creación del reloj y su tiranía, el tiempo se ha convertido en la estructura base de nuestra existencia capitalista, un recurso natural a ser dominado y explotado, un sitio de lucha. La materialidad de Lazos de Sonnia Yepez, una soga elaborada con metros de pelo sintético, evoca ese tránsito. El cuerpo queda implícito en la obra, donde el tiempo reflejado en el material se mide tanto en centímetros como en días, meses u años. La obra también recalca la comercialización y venta de materiales, reales y sintéticos, asociados con el cuerpo y sus funciones. ¿Qué quiere decir que el tiempo sea dinero cuando la lucha por el ocio es una lucha por delimitar los tiempos que existen fuera del trabajo?

Sergio Pinzón reconstruye los vestigios de una chimenea funcional alguna vez existente en la casa que hoy alberga a Flotante, convirtiendo la sala expositiva en una sala de estar. Por medio de esta construcción realizada en poliestireno expandido, precaria y efímera, se deshace la ilusión de la permanencia arquitectónica de la estructura física del espacio. Evoca al espacio social de ocio que se gozaría frente a la chimenea. Esta intervención alude a la dificultad neoliberal de delimitar y discriminar entre el espacio doméstico y el espacio laboral. Las exigencias del movimiento obrero que pedía 8-8-8: 8 horas de trabajo, 8 horas de descanso y 8 horas de ocio, se han disuelto al imposibilitar la distinción entre ocio, consumo y trabajo. La infiltración de la tecnología en nuestra vida doméstica extiende estas exigencias hasta ocupar la totalidad de nuestras horas.

El papel del espacio digital en la dilución contemporánea de nuestro tiempo libre se explora en Mukbang de Catalina Moreno. La artista recrea en cristales de fantasía un televisor que reproduce un fotograma de la serie Kilos mortales, que sigue la vida de personas con obesidad grave. Frente a él, una cena lo acompaña hecha del mismo material artificial. De esta manera los cuerpos visitantes de la exposición son participantes accidentales de un mise en abyme, en el que consumen la misma comida rápida reflejada en la serie. El voyeurismo de contenido de las series de reality TV se contrapone con la comida rápida, algo similar a la comida de la misma serie.

Estas preocupaciones aparecen también en Bareback en el monte, una instalación de Johnson y Jeison. El colectivo presenta una escenografía de una fan fiction que es también una autoficción. Les artistas instrumentalizan el espacio digital de las stories de Instagram para complementar la escenografía de un romance queer entre les dos integrantes del colectivo, una referencia a la película Brokeback Mountain (2005). En este espacio, el instinto natural del chisme se comercializa por medio de las relaciones parasociales que se mantienen con los personajes semi-ficcionales que existen en redes sociales. La obra nos revierte al texto viral de Jenny Odell Cómo no hacer nada: resistirse a la economía de la atención, donde se propone la conexión con la naturaleza como alternativa a la conectividad excesiva del espacio digital. Sin embargo, la misma escena natural del trabajo artístico es un simulacro, una ficción igual que el romance de tabloide.

Las obras de la exposición están en un estado de mímesis constante. Siempre son el reflejo de algo más, una reproducción de otro objeto, una escenografía que simula y traspone un espacio alterno. José Sanín llama a su obra Perdidos en el espacio «una bola de discoteca panóptica». Sanín instala un sistema de ocho espejos de vigilancia en movimiento, dislocados en sus reflexiones múltiples. La luz que migra entre el uno y el otro es quizás polución, quizás un facilitador de una supervisión lúdica en el espacio expositivo: el sitio de selfies futuras.

La obra refleja los cuerpos visitantes de la sala expositiva, los trabajos que están en su cercanía, y los espejos se reflejan infinitamente entre sí. En lugar de ocultar la vigilancia, la vuelve estética.

Al difuminar la distinción entre nuestro trabajo excesivo, nuestro consumo voraz y los pocos espacios y tiempos de ocio existentes en nuestra existencia contemporánea, cedemos en nuestra necesidad humana de pausar. La optimización se ha infiltrado en nuestros intersticios más privados, nuestros espacios de domesticidad, de cuidado, de intimidad. Este conjunto de obras aborda desde ámbitos distintos, el concepto del ocio, y asimismo apuntan su opuesto: el trabajo. el plan y su falta parte del ensayo de William Morris Trabajo útil y esfuerzo inútil en el que se enfatiza la importancia del significado y el disfrute detrás del trabajo. Las obras aquí expuestas representan esa paradoja: son trabajos vueltos objeto que lidian con su falta de funcionalidad, y la necesidad detrás de esa falta; en esa contradicción reside su potencia.

Sobre el curador

Flotante

Catalina Jaramillo Quijano y Maria Luisa Sanin - curadoras Flotante

Flotante es un espacio independiente y proyecto curatorial itinerante liderado por Catalina Jaramillo y María Luisa Sanín. Su investigación gira alrededor de las intersecciones que surgen entre el arte contemporáneo y las artes aplicadas, las que se entienden como una serie de quehaceres y oficios como el trabajo textil, la cerámica, el bordado, la orfebrería, entre otros.

Flotante se preocupa por las posibilidades y el disfrute del quehacer, busca colaboraciones entre artistas y artesanes, y se pregunta por el flujo identitario de estas dos categorías y de los juicios de valor que distinguen la una de la otra, buscando desdibujar esta distinción.

María Luisa Sanín Peña

María Luisa Sanín Peña es artista plástica egresada de Chelsea College of Art, Londres, Reino Unido. Ha tenido exposiciones individuales y en dúo en Bogotá, Zagreb y Chicago. También ha expuesto colectivamente en Argentina, Colombia, Croacia, Cuba, Estados Unidos, México, y Reino Unido. Participó en la WHW Akademija, fundada por el colectivo curatorial What, How and for Whom / WHW, en Zagreb, Croacia. En el 2019 realizó una residencia artística en ACRE, en Steuben, Wisconsin, EEUU. En el 2018 se ganó la beca del Ministerio de Cultura ‘Residencia artística Colombia - Estados Unidos’, y participó en una residencia en The Fountainhead Residency, Miami, EEUU. También ha participado en iniciativas pedagógico-artísticas como ‘pájaros en la boca’, organizado por cal¡iente cal¡ente, en Espacio Odeón, la Escuela Incierta, realizado por Lugar a Dudas, Cali, Colombia, el programa ARTBO | Tutor, entre otros.

Catalina Jaramillo Quijano

Catalina Jaramillo Quijano es maestra en Artes Plásticas de la Universidad Nacional de Colombia. Ha realizado exposiciones individuales en Bogotá, Medellín, Cali y Barcelona y hace parte de colecciones públicas como el Museo de Arte Moderno de Medellín, Museo la Tertulia de Cali, Museo de Antioquia y Museo de Arte Miguel Urrutia; sus libros de artista están en colecciones públicas como Haas Arts Special Collections of Yale University Library; Chapel Hill Library, North Carolina University y la Biblioteca Luis Ángel Arango. Ha participado en programas de residencia como (AiR) Pro helvetia, Zurich; Odyssée programme, Marcoux; Residencia artística FAAP, São Paulo; Barda del Desierto, Río Negro; Pivô pesquisa, São Paulo; Escuela Flora, Bogotá y El Ranchito, Matadero Madrid.

ACTIVIDADES

Lugar: Flotante - Carrera 18 # 33 – 41

Inauguración
Viernes, 1 de agosto
De 5:00 a 9:00 p. m.

Textos para una tarde de chimenea
Viernes, 15 de agosto
De 5:00 a 6:00 p. m.

Selección y lectura de textos de autores varios en el espacio expositivo.

Desayuno sobre la manga, interior
Jueves, 21 de agosto
De 4:00 a 6:00 p. m.

Desparpajo en el suelo, manta, comida y conversación en torno a la vida bucólico pastoril desde el interior de una casa. Visita guiada a la exposición.

Hot dog
Viernes, 29 de agosto
De 6:00 a 7:00 p. m.

En esta actividad vamos a compartir un pastel en forma de perro caliente. Al comer, nuestro cuerpo activa el sistema de recompensa del cerebro liberando hormonas y neurotransmisores como la dopamina y la serotonina.

Manual de instrucciones para un objeto inútil
Taller para fabricar la inutilidad
Jueves, 04 de septiembre
De 4:00 a 6:00 p. m.

Explorar la relación entre funcionalidad, imaginación y el valor del hacer sin propósito ‘útil’.

A lo largo del taller, se propondrán reflexiones en torno a 'lo que no sirve también sirve' desde una lectura colectiva de citas de Oscar Wilde, Bertrand Russell y Byung-Chul Han. Luego, nos enfocaremos en fabricar la inutilidad, creando libremente objetos sin función o que contradigan su función original. El objetivo del taller es explorar la relación entre funcionalidad, imaginación y el valor del hacer sin un propósito "útil".

Mapa de los tiempos perdidos
Cartografía íntima del tiempo
Jueves, 11 de septiembre
De 4:00 a 6:00 p. m.

Con marcadores y hojas grandes, cada persona crea un mapa de su tiempo ideal, puede ser abstracto, poético o simbólico.

Reflexionaremos sobre nuestra experiencia del tiempo en relación con la invención del reloj como instrumento de control social, tal como lo plantea George Woodcock. Luego, nos centraremos en la idea del '8-8-8' que plantea una división del día en 8 horas de trabajo, 8 horas de ocio y 8 horas de descanso. A partir de esto se realizará una cartografía de tiempo, con el fin de pensar la relación de tiempo-ocio-trabajo desde lo corporal, lo cotidiano y lo simbólico.

Visita guiada a cargo de las curadoras
Viernes, 19 de septiembre
De 6:00 a 7:00 p. m.


Artistas participantes

English Link