REGIONES

Plecto Espacio de Arte Contemporáneo

Plecto Espacio de Arte Contemporáneo para el Artbo Fin de Semana 2020, presenta a Mariana Varela, Juan Ricardo Mejía, Luz Helena Caballero, Mario Vélez, Carlos Montoya, y Catalina Mejía, artistas de larga y mediana trayectoria nacional e internacional. La actual propuesta tiene como objetivo mostrar diferentes conceptos acerca de ecosistemas en interacción - cuerpo – naturaleza – ciudad, relación que se muestra soportada en variadas técnicas de expresión plástica y producción creativa de cada artista, tales como el dibujo, la pintura, la escultura, la obra gráfica, el ensamble y las técnicas mixtas. El eje curatorial en complemento con la expografía ofrece al observador no solo comparar, si no entrecruzar cada argumento estético, y de esta forma, completar su propio mapa mental respecto la narrativa individual y grupal de la exhibición.

Contacto

Galeria
Plecto Espacio de Arte Contemporáneo
LILIANA MARÍA HERNÁNDEZ OBANDO
Pendleton 1256, Green Ville - South Carolina 29611 EEUU
+1 (864) 320-0407
Plecto Espacio de Arte Contemporáneo, tiene la misión de representar, promover y difundir artistas plásticos con una sólida producción artística, y aquellos perfilados para alcanzar una resonancia destacada a través de jóvenes discursos estéticos. Propone la interrelación entre el espacio expositivo convencional y el pensamiento alternativo, al facilitar Un dialogo conceptual y espacial de las prácticas artísticas contemporáneas en la escena local y nacional e internacional
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Mario Vélez
De la serie 'Lineas Espaciales', 2012
Collage sobre tela
50 x 45 cm

Reseña del artista

Mario Vélez nació en Medellín, Colombia en 1968. En la década de los 80 adelantó su formación de Artes Plásticas en la Universidad Nacional de Colombia, sede Medellín. En 1992 viajó a Viena donde realizó estudios de Dibujo en la Universidad de Artes Plásticas de Viena / Hochschule für angewandte Kunst y volvió a Medellín para terminar su carrera y obtener el título de Artes Plásticas. Después de graduarse regresó a Europa en 1995 y realizó la Maestría de Pintura en la Universidad de Artes de Berlín / Universität dear Künste Berlin, donde estudió con el reconocido pintor alemán Karl Horst Hödicke. Desde sus inicios como estudiante, la inclinación por la pintura ha sido determinante en su creación artística. Su pintura toma mucho vigor con una triangulación que se forma de su relación con el arte precolombino, el expresionismo alemán y más tarde con el acercamiento a la pintura abstracta en Nueva York conformando su obra y proyectándola en el ámbito internacional. Esta orientación en el proceso creativo de la obra de Mario Vélez se da gracias a la aproximación al color -asumida desde la influencia del expresionismo alemán-, a la interacción con el abstraccionismo y a la mirada a escala de la experiencia socio-cultural de su entorno. Donde existe una mediación evidente entre el cuerpo, el territorio, la luz, la naturaleza y en general entre las medidas reales que su ámbito le ofrece para escapar a un contexto más global del arte de la pintura. Trazando un eje sobre las prácticas que derivan y alimentan el trabajo de Vélez, se puede decir, que siempre están presentes unas coordenadas que nos acercan a los confines más alejados del espacio bidimensional: un recorrido hacia lo primitivo, hacia la captura de lo exótico que nos es tan propio, que nos remite a lo primigenio de nuestra cultura y a la esencia de nuestro pasado. En perspectiva, su trabajo siempre estará ligado al cuerpo y a la reflexión que plantea el territorio y el universo. Siempre como soporte y guía de un recorrido donde transmite la herencia que está en la estructura espacial del rostro y los huesos; y que perdura entre nosotros a través de la memoria de su pintura.

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Mario Vélez
De la serie Lineas Espaciales, 2012
Collage sobre tela
50 x 45 cm.

Reseña del artista

Mario Vélez nació en Medellín, Colombia en 1968. En la década de los 80 adelantó su formación de Artes Plásticas en la Universidad Nacional de Colombia, sede Medellín. En 1992 viajó a Viena donde realizó estudios de Dibujo en la Universidad de Artes Plásticas de Viena / Hochschule für angewandte Kunst y volvió a Medellín para terminar su carrera y obtener el título de Artes Plásticas. Después de graduarse regresó a Europa en 1995 y realizó la Maestría de Pintura en la Universidad de Artes de Berlín / Universität dear Künste Berlin, donde estudió con el reconocido pintor alemán Karl Horst Hödicke. Desde sus inicios como estudiante, la inclinación por la pintura ha sido determinante en su creación artística. Su pintura toma mucho vigor con una triangulación que se forma de su relación con el arte precolombino, el expresionismo alemán y más tarde con el acercamiento a la pintura abstracta en Nueva York conformando su obra y proyectándola en el ámbito internacional. Esta orientación en el proceso creativo de la obra de Mario Vélez se da gracias a la aproximación al color -asumida desde la influencia del expresionismo alemán-, a la interacción con el abstraccionismo y a la mirada a escala de la experiencia socio-cultural de su entorno. Donde existe una mediación evidente entre el cuerpo, el territorio, la luz, la naturaleza y en general entre las medidas reales que su ámbito le ofrece para escapar a un contexto más global del arte de la pintura. Trazando un eje sobre las prácticas que derivan y alimentan el trabajo de Vélez, se puede decir, que siempre están presentes unas coordenadas que nos acercan a los confines más alejados del espacio bidimensional: un recorrido hacia lo primitivo, hacia la captura de lo exótico que nos es tan propio, que nos remite a lo primigenio de nuestra cultura y a la esencia de nuestro pasado. En perspectiva, su trabajo siempre estará ligado al cuerpo y a la reflexión que plantea el territorio y el universo. Siempre como soporte y guía de un recorrido donde transmite la herencia que está en la estructura espacial del rostro y los huesos; y que perdura entre nosotros a través de la memoria de su pintura.

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Mario Vélez
De la serie 'Muda', 2012
Papel tejido
31 x 31 cm Int / 52 x 52 cm ext

Reseña del artista

Mario Vélez nació en Medellín, Colombia en 1968. En la década de los 80 adelantó su formación de Artes Plásticas en la Universidad Nacional de Colombia, sede Medellín. En 1992 viajó a Viena donde realizó estudios de Dibujo en la Universidad de Artes Plásticas de Viena / Hochschule für angewandte Kunst y volvió a Medellín para terminar su carrera y obtener el título de Artes Plásticas. Después de graduarse regresó a Europa en 1995 y realizó la Maestría de Pintura en la Universidad de Artes de Berlín / Universität dear Künste Berlin, donde estudió con el reconocido pintor alemán Karl Horst Hödicke. Desde sus inicios como estudiante, la inclinación por la pintura ha sido determinante en su creación artística. Su pintura toma mucho vigor con una triangulación que se forma de su relación con el arte precolombino, el expresionismo alemán y más tarde con el acercamiento a la pintura abstracta en Nueva York conformando su obra y proyectándola en el ámbito internacional. Esta orientación en el proceso creativo de la obra de Mario Vélez se da gracias a la aproximación al color -asumida desde la influencia del expresionismo alemán-, a la interacción con el abstraccionismo y a la mirada a escala de la experiencia socio-cultural de su entorno. Donde existe una mediación evidente entre el cuerpo, el territorio, la luz, la naturaleza y en general entre las medidas reales que su ámbito le ofrece para escapar a un contexto más global del arte de la pintura. Trazando un eje sobre las prácticas que derivan y alimentan el trabajo de Vélez, se puede decir, que siempre están presentes unas coordenadas que nos acercan a los confines más alejados del espacio bidimensional: un recorrido hacia lo primitivo, hacia la captura de lo exótico que nos es tan propio, que nos remite a lo primigenio de nuestra cultura y a la esencia de nuestro pasado. En perspectiva, su trabajo siempre estará ligado al cuerpo y a la reflexión que plantea el territorio y el universo. Siempre como soporte y guía de un recorrido donde transmite la herencia que está en la estructura espacial del rostro y los huesos; y que perdura entre nosotros a través de la memoria de su pintura.

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Juan Ricardo Mejía
Materia Urbana No.1, 2018
Mixta
135 x 35 x 28 cm

Reseña del artista

En la obra reciente del artista Juan R. Mejía, donde se hace presente la evolución de una propuesta escultórica que no pone en competencia ni sustituye los principios de la arquitectura y el arte. Por el contrario, la obra se nutre de las cualidades de ambas disciplinas y conceptos para hallar ese lugar común de sensibilidad y la racionalidad, con la intención certera de construir una identidad entre el artista y obra en correlación con las múltiples maneras de observar, reflexionar y habitar espacios desde un proceso intelectual y formal, a través de una respetuosa proximidad con los protagonistas de un ecosistema cultural, los cuales se hacen referentes y maestros para su propuesta plástica. El trabajo escultórico de Mejía, nos habla de la interacción del individuo con las dimensiones sociales, espacio -temporales y físicas que lo circundan – nunca el sujeto existe o sobrevive aislado o sin ninguna alteración por el paisaje o el objeto. Es así como en “Ciudad vientre”, se pone en consideración la reciprocidad individual y colectiva del observador como agente interpelado por cada obra, en una suerte de juego vivo entre los límites del yo y el otro, de los objetos entre nosotros, aquellos que se erigen como presencias escultóricas interviniendo el espacio con sus propias características formales de alto refinamiento estético y factura. Cada quiebre cromático en las superficies, horizontes espaciales adyacentes, aristas, vacíos llenos, relaciones de la sombra elevada en el plano real por llanuras arquitectónicas de geometrías visibles, devenidas de las arquitecturas invisibles de un paisaje que ha fundido sus fronteras rurales y urbanas, elevan nuestra capacidad de percepción para asistir a una inminente trasformación del sujeto como espejo de su propia certidumbre en su habitar íntimo y cotidiano, hacia la incertidumbre del progreso colectivo donde la obra de arte actúa como significante de sentidos y nuevos panoramas de reflexión sobre lo humano. Liliana Hernández Obando

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Juan Ricardo Mejía
Bajo el cielo #3, 2019
Mixta
70 x 40 cm

Reseña del artista

En la obra reciente del artista Juan R. Mejía, donde se hace presente la evolución de una propuesta escultórica que no pone en competencia ni sustituye los principios de la arquitectura y el arte. Por el contrario, la obra se nutre de las cualidades de ambas disciplinas y conceptos para hallar ese lugar común de sensibilidad y la racionalidad, con la intención certera de construir una identidad entre el artista y obra en correlación con las múltiples maneras de observar, reflexionar y habitar espacios desde un proceso intelectual y formal, a través de una respetuosa proximidad con los protagonistas de un ecosistema cultural, los cuales se hacen referentes y maestros para su propuesta plástica. El trabajo escultórico de Mejía, nos habla de la interacción del individuo con las dimensiones sociales, espacio -temporales y físicas que lo circundan – nunca el sujeto existe o sobrevive aislado o sin ninguna alteración por el paisaje o el objeto. Es así como en “Ciudad vientre”, se pone en consideración la reciprocidad individual y colectiva del observador como agente interpelado por cada obra, en una suerte de juego vivo entre los límites del yo y el otro, de los objetos entre nosotros, aquellos que se erigen como presencias escultóricas interviniendo el espacio con sus propias características formales de alto refinamiento estético y factura. Cada quiebre cromático en las superficies, horizontes espaciales adyacentes, aristas, vacíos llenos, relaciones de la sombra elevada en el plano real por llanuras arquitectónicas de geometrías visibles, devenidas de las arquitecturas invisibles de un paisaje que ha fundido sus fronteras rurales y urbanas, elevan nuestra capacidad de percepción para asistir a una inminente trasformación del sujeto como espejo de su propia certidumbre en su habitar íntimo y cotidiano, hacia la incertidumbre del progreso colectivo donde la obra de arte actúa como significante de sentidos y nuevos panoramas de reflexión sobre lo humano. Liliana Hernández Obando

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Juan Ricardo Mejía
Bajo el cielo #3, 2019
Lámina de aluminio plegada, cortada y pintada
70 x 40 cm

Reseña del artista

En la obra reciente del artista Juan R. Mejía, donde se hace presente la evolución de una propuesta escultórica que no pone en competencia ni sustituye los principios de la arquitectura y el arte. Por el contrario, la obra se nutre de las cualidades de ambas disciplinas y conceptos para hallar ese lugar común de sensibilidad y la racionalidad, con la intención certera de construir una identidad entre el artista y obra en correlación con las múltiples maneras de observar, reflexionar y habitar espacios desde un proceso intelectual y formal, a través de una respetuosa proximidad con los protagonistas de un ecosistema cultural, los cuales se hacen referentes y maestros para su propuesta plástica. El trabajo escultórico de Mejía, nos habla de la interacción del individuo con las dimensiones sociales, espacio -temporales y físicas que lo circundan – nunca el sujeto existe o sobrevive aislado o sin ninguna alteración por el paisaje o el objeto. Es así como en “Ciudad vientre”, se pone en consideración la reciprocidad individual y colectiva del observador como agente interpelado por cada obra, en una suerte de juego vivo entre los límites del yo y el otro, de los objetos entre nosotros, aquellos que se erigen como presencias escultóricas interviniendo el espacio con sus propias características formales de alto refinamiento estético y factura. Cada quiebre cromático en las superficies, horizontes espaciales adyacentes, aristas, vacíos llenos, relaciones de la sombra elevada en el plano real por llanuras arquitectónicas de geometrías visibles, devenidas de las arquitecturas invisibles de un paisaje que ha fundido sus fronteras rurales y urbanas, elevan nuestra capacidad de percepción para asistir a una inminente trasformación del sujeto como espejo de su propia certidumbre en su habitar íntimo y cotidiano, hacia la incertidumbre del progreso colectivo donde la obra de arte actúa como significante de sentidos y nuevos panoramas de reflexión sobre lo humano. Liliana Hernández Obando

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Luz Helena Caballero
Repertorios Botánicos, 2018
Acrílico sobre lienzo
80 x 60 cm

Reseña del artista

Repertorio Botánico tiene como punto de partida la representación de las plantas en las ilustraciones botánicas del siglo XVII y XVIII, que tenían como objetivo inventariar el reciente repertorio de especies vegetales que ofrecía el nuevo mundo. Este tipo de representación es muy cercano a lo ornamental: aunque esté basado en una profunda observación de la naturaleza, no sigue un interés por replicarla o copiarla: fragmenta, suma, repite, invierte, aísla y organiza la forma de la planta de una manera forzada y ficticia para facilitar la lectura de sus formas particulares. Reinterpreto esta operación plástica en una nueva composición, acercándome a la idea romántica del jardín, a través de una sucesión de capas sobrepuestas de pintura. Añado al final unas formas sólidas, también derivadas del mundo botánico, que asocio con la modernidad.

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Luz Helena Caballero
Repertorios Botánicos, 2018
Acrílico sobre lienzo
80 x 60 cm

Reseña del artista

Repertorio Botánico tiene como punto de partida la representación de las plantas en las ilustraciones botánicas del siglo XVII y XVIII, que tenían como objetivo inventariar el reciente repertorio de especies vegetales que ofrecía el nuevo mundo. Este tipo de representación es muy cercano a lo ornamental: aunque esté basado en una profunda observación de la naturaleza, no sigue un interés por replicarla o copiarla: fragmenta, suma, repite, invierte, aísla y organiza la forma de la planta de una manera forzada y ficticia para facilitar la lectura de sus formas particulares. Reinterpreto esta operación plástica en una nueva composición, acercándome a la idea romántica del jardín, a través de una sucesión de capas sobrepuestas de pintura. Añado al final unas formas sólidas, también derivadas del mundo botánico, que asocio con la modernidad.

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Luz Helena Caballero
Repertorios Botánicos, 2018
Acrílico sobre lienzo
80 x 60 cm

Reseña del artista

Repertorio Botánico tiene como punto de partida la representación de las plantas en las ilustraciones botánicas del siglo XVII y XVIII, que tenían como objetivo inventariar el reciente repertorio de especies vegetales que ofrecía el nuevo mundo. Este tipo de representación es muy cercano a lo ornamental: aunque esté basado en una profunda observación de la naturaleza, no sigue un interés por replicarla o copiarla: fragmenta, suma, repite, invierte, aísla y organiza la forma de la planta de una manera forzada y ficticia para facilitar la lectura de sus formas particulares. Reinterpreto esta operación plástica en una nueva composición, acercándome a la idea romántica del jardín, a través de una sucesión de capas sobrepuestas de pintura. Añado al final unas formas sólidas, también derivadas del mundo botánico, que asocio con la modernidad.

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Mariana Varela
AGUAS MANSAS / Rocas, 2014
Acuarela/papel
23 x 29 cm

Reseña del artista

AGUAS MANSAS Es el espacio en el tiempo detenido e inmóvil, el eterno presente en el aquí y el ahora. Nada se desvanece pero nada sigue igual; entes y seres milenarios lo confirman, son portadores de historia y de muchos testimonios que nos atrevemos a descifrar para confirmar lo profundo de nuestras vidas y lo insondable del universo. LA FE MUEVE MONTAÑAS Ellas marcan pliegues que definen intervalos y pretendida eternidad en sus imperceptibles y lentos movimientos; testimonian y vigilan como madres recelosas. Sometidas por sus hijos, afectadas en su naturaleza e interrumpido su silencio, solo esperan el momento de una anhelada redención.

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Mariana Varela
Serie 'La fe mueve montañas', 2011
Acuarela/papel
20 x 23 cm

Reseña del artista

AGUAS MANSAS Es el espacio en el tiempo detenido e inmóvil, el eterno presente en el aquí y el ahora. Nada se desvanece pero nada sigue igual; entes y seres milenarios lo confirman, son portadores de historia y de muchos testimonios que nos atrevemos a descifrar para confirmar lo profundo de nuestras vidas y lo insondable del universo. LA FE MUEVE MONTAÑAS Ellas marcan pliegues que definen intervalos y pretendida eternidad en sus imperceptibles y lentos movimientos; testimonian y vigilan como madres recelosas. Sometidas por sus hijos, afectadas en su naturaleza e interrumpido su silencio, solo esperan el momento de una anhelada redención.

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Mariana Varela
Serie 'La fe mueve montaña', 2011
Acuarela/papel
39 x 23 cm

Reseña del artista

AGUAS MANSAS Es el espacio en el tiempo detenido e inmóvil, el eterno presente en el aquí y el ahora. Nada se desvanece pero nada sigue igual; entes y seres milenarios lo confirman, son portadores de historia y de muchos testimonios que nos atrevemos a descifrar para confirmar lo profundo de nuestras vidas y lo insondable del universo. LA FE MUEVE MONTAÑAS Ellas marcan pliegues que definen intervalos y pretendida eternidad en sus imperceptibles y lentos movimientos; testimonian y vigilan como madres recelosas. Sometidas por sus hijos, afectadas en su naturaleza e interrumpido su silencio, solo esperan el momento de una anhelada redención.

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Carlos Montoya
Centro de ser 43, 2018
Tinta sobre papel
76 x 57 cm

Reseña del artista

CENTRO DE SER El interés que Carlos Montoya plantea en su proceso creativo y plástico se ha centrado principalmente en la práctica del dibujo como un medio eficaz de conocimiento interior. El trazo como ampliación, disminución, división, multiplicación e integración es la célula que recrea el conjunto. En palabras del artista: “Dibujo lo que veo, lo que siento, lo que imagino, a través del dibujo voy no solo conociendo el mundo, sino un interior sobre nosotros mismos” Es decir, en el ejercicio del dibujo que propone el artista, nace la relación entre universos internos y externos instalados en el vacío del papel. Es por esto que en su dibujo, el punto y la línea desde sus formas elementales, abren camino a la expansión máxima del dibujo en su finalidad particular, a un sentido etéreo que se extiende en un plano infinito. En la obra de Montoya, la creación se encuentra atravesada por lo sensorial y racional, para integrar el gesto de la mano y las herramientas (lápiz, micropuntas, tinta, papel), todos guiados por una conexión intuitiva atemporal que desborda la experiencia del dibujar -lo visible-, hacia profundidades sutiles de micro dibujos -casi invisibles-, Estos microcosmos extienden el lenguaje plástico a universos simultáneos, contenedores de vidas con inquietantes movimientos y vibraciones. Centro de Ser es una extensa serie desarrollada por etapas a lo largo de varios años comprendidos entre el 2016 y el 2019, (la presente muestra se compone por veintitrés dibujos), donde la única limitación de la propuesta artística es el tiempo cronológico en el que el artista está obligado a enmarcar su producción creativa. En ella, podemos percibir la precisión técnica cuando sucede desde la razón, la destreza y la disciplina, pero logramos también conectarnos con un campo espiritual invisible de ritmos y silencios en una danza gestual gráfica, donde se visualizan progresiones sin límites. El dibujo de Carlos Montoya va más allá del refinamiento, la razón, la destreza y la disciplina; es un sistema orgánico en un campo espiritual invisible de presencias y ausencias que construyen patrones infinitos, así como el espíritu hecho materia en la experiencia humana o como el comportamiento subatómico de la energía desde la mirada cuántica, un paradigma más que pone en evidencia la incertidumbre de nuestra existencia.

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Carlos Montoya
Centro de ser 40, 2017
Tinta sobre papel
76 x 57 cm

Reseña del artista

CENTRO DE SER El interés que Carlos Montoya plantea en su proceso creativo y plástico se ha centrado principalmente en la práctica del dibujo como un medio eficaz de conocimiento interior. El trazo como ampliación, disminución, división, multiplicación e integración es la célula que recrea el conjunto. En palabras del artista: “Dibujo lo que veo, lo que siento, lo que imagino, a través del dibujo voy no solo conociendo el mundo, sino un interior sobre nosotros mismos” Es decir, en el ejercicio del dibujo que propone el artista, nace la relación entre universos internos y externos instalados en el vacío del papel. Es por esto que en su dibujo, el punto y la línea desde sus formas elementales, abren camino a la expansión máxima del dibujo en su finalidad particular, a un sentido etéreo que se extiende en un plano infinito. En la obra de Montoya, la creación se encuentra atravesada por lo sensorial y racional, para integrar el gesto de la mano y las herramientas (lápiz, micropuntas, tinta, papel), todos guiados por una conexión intuitiva atemporal que desborda la experiencia del dibujar -lo visible-, hacia profundidades sutiles de micro dibujos -casi invisibles-, Estos microcosmos extienden el lenguaje plástico a universos simultáneos, contenedores de vidas con inquietantes movimientos y vibraciones. Centro de Ser es una extensa serie desarrollada por etapas a lo largo de varios años comprendidos entre el 2016 y el 2019, (la presente muestra se compone por veintitrés dibujos), donde la única limitación de la propuesta artística es el tiempo cronológico en el que el artista está obligado a enmarcar su producción creativa. En ella, podemos percibir la precisión técnica cuando sucede desde la razón, la destreza y la disciplina, pero logramos también conectarnos con un campo espiritual invisible de ritmos y silencios en una danza gestual gráfica, donde se visualizan progresiones sin límites. El dibujo de Carlos Montoya va más allá del refinamiento, la razón, la destreza y la disciplina; es un sistema orgánico en un campo espiritual invisible de presencias y ausencias que construyen patrones infinitos, así como el espíritu hecho materia en la experiencia humana o como el comportamiento subatómico de la energía desde la mirada cuántica, un paradigma más que pone en evidencia la incertidumbre de nuestra existencia.

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Carlos Montoya
Centro de ser 44, 2018
Tinta sobre papel
76 x 57 cm

Reseña del artista

CENTRO DE SER El interés que Carlos Montoya plantea en su proceso creativo y plástico se ha centrado principalmente en la práctica del dibujo como un medio eficaz de conocimiento interior. El trazo como ampliación, disminución, división, multiplicación e integración es la célula que recrea el conjunto. En palabras del artista: “Dibujo lo que veo, lo que siento, lo que imagino, a través del dibujo voy no solo conociendo el mundo, sino un interior sobre nosotros mismos” Es decir, en el ejercicio del dibujo que propone el artista, nace la relación entre universos internos y externos instalados en el vacío del papel. Es por esto que en su dibujo, el punto y la línea desde sus formas elementales, abren camino a la expansión máxima del dibujo en su finalidad particular, a un sentido etéreo que se extiende en un plano infinito. En la obra de Montoya, la creación se encuentra atravesada por lo sensorial y racional, para integrar el gesto de la mano y las herramientas (lápiz, micropuntas, tinta, papel), todos guiados por una conexión intuitiva atemporal que desborda la experiencia del dibujar -lo visible-, hacia profundidades sutiles de micro dibujos -casi invisibles-, Estos microcosmos extienden el lenguaje plástico a universos simultáneos, contenedores de vidas con inquietantes movimientos y vibraciones. Centro de Ser es una extensa serie desarrollada por etapas a lo largo de varios años comprendidos entre el 2016 y el 2019, (la presente muestra se compone por veintitrés dibujos), donde la única limitación de la propuesta artística es el tiempo cronológico en el que el artista está obligado a enmarcar su producción creativa. En ella, podemos percibir la precisión técnica cuando sucede desde la razón, la destreza y la disciplina, pero logramos también conectarnos con un campo espiritual invisible de ritmos y silencios en una danza gestual gráfica, donde se visualizan progresiones sin límites. El dibujo de Carlos Montoya va más allá del refinamiento, la razón, la destreza y la disciplina; es un sistema orgánico en un campo espiritual invisible de presencias y ausencias que construyen patrones infinitos, así como el espíritu hecho materia en la experiencia humana o como el comportamiento subatómico de la energía desde la mirada cuántica, un paradigma más que pone en evidencia la incertidumbre de nuestra existencia.

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Catalina Mejía
NOS, 2014
Grafito sobre papel
76.5 x 57 cm.

Reseña del artista

Catalina Mejía nació en Bogotá. Inició sus estudios de Bellas Artes en la Universidad de los Andes y los terminó en S.U.N.Y (Old Westbury) en Nueva York , alli estudió con maestros como Luis Camnitzer y Benjamin Buchloh. Posteriormente hizo una Maestría en Pintura en Hunter College de la misma ciudad. Ha realizado varias exposiciones individuales entre las que se destacan:” 4 Ejercicios de Pintura “ , Museo de Artes Visuales de la Universidad Jorge Tadeo Lozano ( 2015), “ Desatres del Corazon “ MamBo ( Museo de Arte Moderno , Bogota ), “ Palabra - Imagen “ , Premio Luis Caballero , Planetario Distrital , Bogota , “Los Otros”, Galería El Museo, Bogotá (2008); “Estados de ánimo”, Galería El Museo, Bogotá (2006); “Pinturas”, Centro de Arte Actual, Pereira (1995), Galería Espacio Alterno, Bogotá (1993), y Museo de Arte Moderno La Tertulia, Cali (1993). Ha obtenido diferentes premios entre los que están: Primer Premio en el 34 Salón Nacional de Artistas (1992) Segundo Premio en el I Salón Pintura Joven, Planetario Distrital, Bogotá (1991) Mención de Honor en el 19 Salón del fuego (2006); Finalista al Premio Luis Caballero (2009). Actualmente es docente de pintura y dibujo en la Universidad de los Andes.

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Catalina Mejía
The house is burning, 2014
Dibujo sobre papel

Reseña del artista

Catalina Mejía nació en Bogotá. Inició sus estudios de Bellas Artes en la Universidad de los Andes y los terminó en S.U.N.Y (Old Westbury) en Nueva York , alli estudió con maestros como Luis Camnitzer y Benjamin Buchloh. Posteriormente hizo una Maestría en Pintura en Hunter College de la misma ciudad. Ha realizado varias exposiciones individuales entre las que se destacan:” 4 Ejercicios de Pintura “ , Museo de Artes Visuales de la Universidad Jorge Tadeo Lozano ( 2015), “ Desatres del Corazon “ MamBo ( Museo de Arte Moderno , Bogota ), “ Palabra - Imagen “ , Premio Luis Caballero , Planetario Distrital , Bogota , “Los Otros”, Galería El Museo, Bogotá (2008); “Estados de ánimo”, Galería El Museo, Bogotá (2006); “Pinturas”, Centro de Arte Actual, Pereira (1995), Galería Espacio Alterno, Bogotá (1993), y Museo de Arte Moderno La Tertulia, Cali (1993). Ha obtenido diferentes premios entre los que están: Primer Premio en el 34 Salón Nacional de Artistas (1992) Segundo Premio en el I Salón Pintura Joven, Planetario Distrital, Bogotá (1991) Mención de Honor en el 19 Salón del fuego (2006); Finalista al Premio Luis Caballero (2009). Actualmente es docente de pintura y dibujo en la Universidad de los Andes.

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Catalina Mejía
Le mots , 2015
tecnica mixta sobre lámina de luminio
70 x 70 cm.

Reseña del artista

Catalina Mejía nació en Bogotá. Inició sus estudios de Bellas Artes en la Universidad de los Andes y los terminó en S.U.N.Y (Old Westbury) en Nueva York , alli estudió con maestros como Luis Camnitzer y Benjamin Buchloh. Posteriormente hizo una Maestría en Pintura en Hunter College de la misma ciudad. Ha realizado varias exposiciones individuales entre las que se destacan:” 4 Ejercicios de Pintura “ , Museo de Artes Visuales de la Universidad Jorge Tadeo Lozano ( 2015), “ Desatres del Corazon “ MamBo ( Museo de Arte Moderno , Bogota ), “ Palabra - Imagen “ , Premio Luis Caballero , Planetario Distrital , Bogota , “Los Otros”, Galería El Museo, Bogotá (2008); “Estados de ánimo”, Galería El Museo, Bogotá (2006); “Pinturas”, Centro de Arte Actual, Pereira (1995), Galería Espacio Alterno, Bogotá (1993), y Museo de Arte Moderno La Tertulia, Cali (1993). Ha obtenido diferentes premios entre los que están: Primer Premio en el 34 Salón Nacional de Artistas (1992) Segundo Premio en el I Salón Pintura Joven, Planetario Distrital, Bogotá (1991) Mención de Honor en el 19 Salón del fuego (2006); Finalista al Premio Luis Caballero (2009). Actualmente es docente de pintura y dibujo en la Universidad de los Andes.

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keke Vilabelda
Mini #5 (Acid House), 2015
Mixta sobre cemento
32x22 cm.

Reseña del artista

Keke Vilabelda, 1986, Valencia, España, tiene estudios de un Máster en Artes (MA), en Central Saint Martins School of Art & Design, en University of Arts London y es licenciado por la Facultad de Bellas Artes de San Carlos. Ha obtenido importantes reconocimientos académicos y profesionales tales como: Beca Mario Antolín a la investigación pictórica y Medalla de Honor en el XXVII Premio BMW pintura, Primer Premio XIII Premio Nacional de Pintura de la Real Academia de San Carlos, SAATCHI New Sensations 2011. Londres. Channel 4 & SAATCHI Gallery, International CALL 2011. Galería Luis Adelantado, Mención Especial del Jurado. FID París (International Drawing Fair) entre otros. Sus pinturas se encuentran en colecciones públicas y privadas como: Kir Royal Gallery Valencia. Real Academia de San Carlos IVAM (Instituto Valenciano de Arte Contemporáneo) Museo de Arte contemporáneo de Pego. Museo de Fuente Álamo. Museo Siyasa. Ayuntamientos de Manises, Burjassot, Puzol, Segorbe, Altura, Benissa, Ontinyent, Pego y Valdepeñas. Fondo de Patrimonio Artistico de la UPV

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keke Vilabelda
Pattern #1 (Acid House), 2015
Mixta sobre cemento
60x40 cm.

Reseña del artista

Keke Vilabelda, 1986, Valencia, España, tiene estudios de un Máster en Artes (MA), en Central Saint Martins School of Art & Design, en University of Arts London y es licenciado por la Facultad de Bellas Artes de San Carlos. Ha obtenido importantes reconocimientos académicos y profesionales tales como: Beca Mario Antolín a la investigación pictórica y Medalla de Honor en el XXVII Premio BMW pintura, Primer Premio XIII Premio Nacional de Pintura de la Real Academia de San Carlos, SAATCHI New Sensations 2011. Londres. Channel 4 & SAATCHI Gallery, International CALL 2011. Galería Luis Adelantado, Mención Especial del Jurado. FID París (International Drawing Fair) entre otros. Sus pinturas se encuentran en colecciones públicas y privadas como: Kir Royal Gallery Valencia. Real Academia de San Carlos IVAM (Instituto Valenciano de Arte Contemporáneo) Museo de Arte contemporáneo de Pego. Museo de Fuente Álamo. Museo Siyasa. Ayuntamientos de Manises, Burjassot, Puzol, Segorbe, Altura, Benissa, Ontinyent, Pego y Valdepeñas. Fondo de Patrimonio Artistico de la UPV

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keke Vilabelda
Pattern #2 (Acid House), 2015
Mixta sobre cemento
60x40 cm.

Reseña del artista

Keke Vilabelda, 1986, Valencia, España, tiene estudios de un Máster en Artes (MA), en Central Saint Martins School of Art & Design, en University of Arts London y es licenciado por la Facultad de Bellas Artes de San Carlos. Ha obtenido importantes reconocimientos académicos y profesionales tales como: Beca Mario Antolín a la investigación pictórica y Medalla de Honor en el XXVII Premio BMW pintura, Primer Premio XIII Premio Nacional de Pintura de la Real Academia de San Carlos, SAATCHI New Sensations 2011. Londres. Channel 4 & SAATCHI Gallery, International CALL 2011. Galería Luis Adelantado, Mención Especial del Jurado. FID París (International Drawing Fair) entre otros. Sus pinturas se encuentran en colecciones públicas y privadas como: Kir Royal Gallery Valencia. Real Academia de San Carlos IVAM (Instituto Valenciano de Arte Contemporáneo) Museo de Arte contemporáneo de Pego. Museo de Fuente Álamo. Museo Siyasa. Ayuntamientos de Manises, Burjassot, Puzol, Segorbe, Altura, Benissa, Ontinyent, Pego y Valdepeñas. Fondo de Patrimonio Artistico de la UPV