SAN FELIPE

Galería Elvira Moreno

Los artistas Juan Carlos Delgado (1973, Bogotá), Miller Lagos (1973, Bogotá), Rodrigo Echeverri (1976, Bogotá), Sair García (1975, Barrancabermeja) y Saúl Sánchez (1977, Bogotá) se reúnen en la Galería Elvira Moreno bajo el auspicio de un encuentro entre paredes de verdad. Dada la situación que estamos viviendo por la pandemia del Covid-19 .Este grupo de artistas en sus procesos de trabajo parten de una mirada hacia lo local, social, económico, medioambiental, político y, reconociendo la realidad que los rodea.

Contacto

Galeria
Galeria Elvira Moreno
Elvira Cecilia Moreno Gonzalez
carrera 23 # 72 A 61
5713561964
Galería Elvira Moreno es un nuevo espacio que representa artistas nacionales e internacionales establecidos y con carrera intermedia. Cultivando un programa interdisciplinario y destacando el arte contemporáneo, se enfoca en artistas con amplia trayectoria igualmente dispone de espacios para los más jóvenes, para aportar al desarrollo de la escena artística local. Galería Elvira Moreno ofrece una propuesta intercultural de artistas de todo el mundo a través de una amplia agenda educativa y académica. Es un lugar diseñado para facilitar los diálogos entre el espectador, la obra de arte y los artistas, desde las distintas vertientes del arte contemporáneo y la inclusión de referentes nacionales e internacionales del arte moderno, que brindan un contexto fundamental a la producción artística contemporánea. Nuestros visitantes tendrán la oportunidad de interactuar de manera directa con los procesos creativos de los artistas, participando en charlas, conferencias, talleres educativos
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Miler Lagos
El lago del torero., 2018
vaciado en resina epoxica sobre papel de algodón.
1.35 x 1.40 m

Reseña del artista

La serie de obras de esta exposición se titula Lagos y es resultado de un proceso de trabajo con papel de acuarela y resina. El papel es el soporte protagonista de la exposición, como ya sucedía en otras de sus series anteriores (Anillos del Tiempo, Cimientos o Fragmentos del Tiempo). Testimonio del impacto de una industria que cada año sacrifica 4.000 millones de árboles, sirve al artista para articular un discurso de concienciación acerca de la conservación del medio ambiente, que es transversal en su práctica artística. Aplicando tensiones sobre el papel de acuarela, Miler Lagos crea espacios escultóricos que son metáforas geográficas, abstracciones que evocan las formaciones del paisaje andino colombiano y sus lagos. Estas tensiones replican las fuerzas que actúan en la naturaleza, así como los conflictos sociales y políticos derivados del perjuicio ocasionado por las explotaciones mineras en muchos de los más de 1.800 lagos de la geografía colombiana. Derivada de esta intención de denuncia, abre igualmente una línea de discusión en torno a las tensiones motivadas por el abuso de poder y la impunidad con que las grandes corporaciones desarrollan sus prácticas sin importar el impacto negativo infligido al conjunto de la población. Causadas bien por tensiones naturales o de la industria y el libre mercado, es la investigación de los procesos de transformación de los estados de la materia, lo que inspira la reflexión de Miler Lagos, y es aquí donde el agua le sirve al artista para escenificar una relación de tensión específica, la sucedida entre expansión y contención. Este conflicto de vectores de fuerza que afecta a un líquido y su contenedor en Lagos resulta en la solidificación del agua representada por la resina. Esta condición permite al artista cambiar la posición del eje del paisaje haciéndolo vertical, reflejo de como el ser humano altera, modifica y convierte la naturaleza en un recurso para habitarla, en materia prima, en sólo un vehículo. Para las civilizaciones indígenas de la cordillera andina, el agua era un bien muy preciado, y con su crítica el artista anticipa el retorno a una coyuntura futura en la que esta sustancia sea un bien preciado por su escasez y la dificultad en el acceso a fuentes limpias para su consumo.

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Miler Lagos
Cimiento Japonés, 2015
papel tallado
0.50 x 0. 48 x 0.70 m

Reseña del artista

La serie de obras de esta exposición se titula Lagos y es resultado de un proceso de trabajo con papel de acuarela y resina. El papel es el soporte protagonista de la exposición, como ya sucedía en otras de sus series anteriores (Anillos del Tiempo, Cimientos o Fragmentos del Tiempo). Testimonio del impacto de una industria que cada año sacrifica 4.000 millones de árboles, sirve al artista para articular un discurso de concienciación acerca de la conservación del medio ambiente, que es transversal en su práctica artística. Aplicando tensiones sobre el papel de acuarela, Miler Lagos crea espacios escultóricos que son metáforas geográficas, abstracciones que evocan las formaciones del paisaje andino colombiano y sus lagos. Estas tensiones replican las fuerzas que actúan en la naturaleza, así como los conflictos sociales y políticos derivados del perjuicio ocasionado por las explotaciones mineras en muchos de los más de 1.800 lagos de la geografía colombiana. Derivada de esta intención de denuncia, abre igualmente una línea de discusión en torno a las tensiones motivadas por el abuso de poder y la impunidad con que las grandes corporaciones desarrollan sus prácticas sin importar el impacto negativo infligido al conjunto de la población. Causadas bien por tensiones naturales o de la industria y el libre mercado, es la investigación de los procesos de transformación de los estados de la materia, lo que inspira la reflexión de Miler Lagos, y es aquí donde el agua le sirve al artista para escenificar una relación de tensión específica, la sucedida entre expansión y contención. Este conflicto de vectores de fuerza que afecta a un líquido y su contenedor en Lagos resulta en la solidificación del agua representada por la resina. Esta condición permite al artista cambiar la posición del eje del paisaje haciéndolo vertical, reflejo de como el ser humano altera, modifica y convierte la naturaleza en un recurso para habitarla, en materia prima, en sólo un vehículo. Para las civilizaciones indígenas de la cordillera andina, el agua era un bien muy preciado, y con su crítica el artista anticipa el retorno a una coyuntura futura en la que esta sustancia sea un bien preciado por su escasez y la dificultad en el acceso a fuentes limpias para su consumo.

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Miler Lagos
El lago de la bailarina. , 2018
vaciado en resina epoxica sobre papel de algodón.
1.35 x1.40 m

Reseña del artista

La serie de obras de esta exposición se titula Lagos y es resultado de un proceso de trabajo con papel de acuarela y resina. El papel es el soporte protagonista de la exposición, como ya sucedía en otras de sus series anteriores (Anillos del Tiempo, Cimientos o Fragmentos del Tiempo). Testimonio del impacto de una industria que cada año sacrifica 4.000 millones de árboles, sirve al artista para articular un discurso de concienciación acerca de la conservación del medio ambiente, que es transversal en su práctica artística. Aplicando tensiones sobre el papel de acuarela, Miler Lagos crea espacios escultóricos que son metáforas geográficas, abstracciones que evocan las formaciones del paisaje andino colombiano y sus lagos. Estas tensiones replican las fuerzas que actúan en la naturaleza, así como los conflictos sociales y políticos derivados del perjuicio ocasionado por las explotaciones mineras en muchos de los más de 1.800 lagos de la geografía colombiana. Derivada de esta intención de denuncia, abre igualmente una línea de discusión en torno a las tensiones motivadas por el abuso de poder y la impunidad con que las grandes corporaciones desarrollan sus prácticas sin importar el impacto negativo infligido al conjunto de la población. Causadas bien por tensiones naturales o de la industria y el libre mercado, es la investigación de los procesos de transformación de los estados de la materia, lo que inspira la reflexión de Miler Lagos, y es aquí donde el agua le sirve al artista para escenificar una relación de tensión específica, la sucedida entre expansión y contención. Este conflicto de vectores de fuerza que afecta a un líquido y su contenedor en Lagos resulta en la solidificación del agua representada por la resina. Esta condición permite al artista cambiar la posición del eje del paisaje haciéndolo vertical, reflejo de como el ser humano altera, modifica y convierte la naturaleza en un recurso para habitarla, en materia prima, en sólo un vehículo. Para las civilizaciones indígenas de la cordillera andina, el agua era un bien muy preciado, y con su crítica el artista anticipa el retorno a una coyuntura futura en la que esta sustancia sea un bien preciado por su escasez y la dificultad en el acceso a fuentes limpias para su consumo.

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Rodrigo Echeverri
Cruzamientos 7, 2019
Pintura
0.98 x 1.80 m

Reseña del artista

C R U Z AMI E N T O S R o d r i g o E c h e v e r r i Cuando se da un cruzamiento, una cosa atraviesa otra, dos caminos se conectan en un punto, las líneas se cortan y siguen su recorrido. En ese tránsito ambas se transforman. La serie más reciente del artista Rodrigo Echeverri, titulada Cruzamientos, presenta una serie de dibujos y pinturas que se desbordan del soporte rectangular tradicional. Es un conjunto de obras bidimensionales, de formas muy definidas y limpias en sus contornos, conectadas unas con otras. Su composición es el resultado de un ejercicio estético ordenado y medido con exactitud; esto evidencia la fuerte herencia que la obra de Echeverri absorbe del minimalismo norteamericano, con influencia de artistas como Donald Judd o Frank Stella. Pero siempre que se hace la transposición de un estilo o movimiento artístico que pertenece a una geografía específica - en este caso del primer mundo-, trasladándolo a un contexto diferente, se genera una traducción permeada por las particularidades del lugar que le es propio. Como en cualquier traducción algo se gana y algo se pierde, y es por esto que al penetrar una forma en la otra, queda un vacío: sucede una sustracción de materia. Los recorridos que Echeverri ha venido realizando en diferentes viajes por zonas tropicales de Colombia, especialmente en el municipio de Honda, Tolima, han sido precisamente los que le han permitido hacer una observación aguda de la estética de lo local y lo cotidiano. La atrevida y particular gama de colores que a lo largo y ancho de la geografía nacional usan las personas para pintar las fachadas de sus casas, común en los diversos espacios populares tanto de la provincia como de las grandes ciudades, ha llamado la atención del artista. 3 Del contacto con estas arquitecturas “decoradas”, surge una amplia paleta de colores que se introduce en esta suerte de muros, vigas y cimientos, protagonistas de las pinturas y dibujos que conforman la serie. Se evidencia otro cruce, que aunque parece meramente estético, se traslada al campo de lo cultural. El arte minimalista sin un referente contextual, se encuentra con las experiencias particulares de Echeverri, permitiendo llenar las obras con otros contenidos: los que surgen de la aproximación con las diferencias, con los espacios rurales y populares, con el trópico, con el clima cálido y con las complejas geografías colombianas. En últimas, la alta cultura y la estética popular, no en contraposición, sino habitando un mismo lugar. El control y la falta de narrativa que caracteriza a las obras minimalistas, se transforma en Cruzamientos justamente por haber surgido de la intuición y de un ejercicio espontáneo, sin ataduras a un referente temático específico, y nos recuerda espacios que podemos reconocer cromáticamente. A partir del juego con papeles, de la configuración de formas arquitectónicas y de la yuxtaposición de un conjunto disímil de colores, Echeverri construye unos referentes que permiten al espectador reconocerse y traer a la memoria lugares que permanecen en este ámbito. La casa de los abuelos, el barrio en el que crecimos y los paseos vacacionales a “tierra caliente”. Esta experiencia permite que en el entrecruce de la evocación todo se convierta en geometría y color. Alejandra Fonseca

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Rodrigo Echeverri
cruzamientos 8, 2019
pintura
1.45 x 1.47 m

Reseña del artista

C R U Z AMI E N T O S R o d r i g o E c h e v e r r i Cuando se da un cruzamiento, una cosa atraviesa otra, dos caminos se conectan en un punto, las líneas se cortan y siguen su recorrido. En ese tránsito ambas se transforman. La serie más reciente del artista Rodrigo Echeverri, titulada Cruzamientos, presenta una serie de dibujos y pinturas que se desbordan del soporte rectangular tradicional. Es un conjunto de obras bidimensionales, de formas muy definidas y limpias en sus contornos, conectadas unas con otras. Su composición es el resultado de un ejercicio estético ordenado y medido con exactitud; esto evidencia la fuerte herencia que la obra de Echeverri absorbe del minimalismo norteamericano, con influencia de artistas como Donald Judd o Frank Stella. Pero siempre que se hace la transposición de un estilo o movimiento artístico que pertenece a una geografía específica - en este caso del primer mundo-, trasladándolo a un contexto diferente, se genera una traducción permeada por las particularidades del lugar que le es propio. Como en cualquier traducción algo se gana y algo se pierde, y es por esto que al penetrar una forma en la otra, queda un vacío: sucede una sustracción de materia. Los recorridos que Echeverri ha venido realizando en diferentes viajes por zonas tropicales de Colombia, especialmente en el municipio de Honda, Tolima, han sido precisamente los que le han permitido hacer una observación aguda de la estética de lo local y lo cotidiano. La atrevida y particular gama de colores que a lo largo y ancho de la geografía nacional usan las personas para pintar las fachadas de sus casas, común en los diversos espacios populares tanto de la provincia como de las grandes ciudades, ha llamado la atención del artista. 3 Del contacto con estas arquitecturas “decoradas”, surge una amplia paleta de colores que se introduce en esta suerte de muros, vigas y cimientos, protagonistas de las pinturas y dibujos que conforman la serie. Se evidencia otro cruce, que aunque parece meramente estético, se traslada al campo de lo cultural. El arte minimalista sin un referente contextual, se encuentra con las experiencias particulares de Echeverri, permitiendo llenar las obras con otros contenidos: los que surgen de la aproximación con las diferencias, con los espacios rurales y populares, con el trópico, con el clima cálido y con las complejas geografías colombianas. En últimas, la alta cultura y la estética popular, no en contraposición, sino habitando un mismo lugar. El control y la falta de narrativa que caracteriza a las obras minimalistas, se transforma en Cruzamientos justamente por haber surgido de la intuición y de un ejercicio espontáneo, sin ataduras a un referente temático específico, y nos recuerda espacios que podemos reconocer cromáticamente. A partir del juego con papeles, de la configuración de formas arquitectónicas y de la yuxtaposición de un conjunto disímil de colores, Echeverri construye unos referentes que permiten al espectador reconocerse y traer a la memoria lugares que permanecen en este ámbito. La casa de los abuelos, el barrio en el que crecimos y los paseos vacacionales a “tierra caliente”. Esta experiencia permite que en el entrecruce de la evocación todo se convierta en geometría y color. Alejandra Fonseca

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Rodrigo Echeverri
cruzamientos 12, 2019
pintura
0.80 x 0.81 m

Reseña del artista

C R U Z AMI E N T O S R o d r i g o E c h e v e r r i Cuando se da un cruzamiento, una cosa atraviesa otra, dos caminos se conectan en un punto, las líneas se cortan y siguen su recorrido. En ese tránsito ambas se transforman. La serie más reciente del artista Rodrigo Echeverri, titulada Cruzamientos, presenta una serie de dibujos y pinturas que se desbordan del soporte rectangular tradicional. Es un conjunto de obras bidimensionales, de formas muy definidas y limpias en sus contornos, conectadas unas con otras. Su composición es el resultado de un ejercicio estético ordenado y medido con exactitud; esto evidencia la fuerte herencia que la obra de Echeverri absorbe del minimalismo norteamericano, con influencia de artistas como Donald Judd o Frank Stella. Pero siempre que se hace la transposición de un estilo o movimiento artístico que pertenece a una geografía específica - en este caso del primer mundo-, trasladándolo a un contexto diferente, se genera una traducción permeada por las particularidades del lugar que le es propio. Como en cualquier traducción algo se gana y algo se pierde, y es por esto que al penetrar una forma en la otra, queda un vacío: sucede una sustracción de materia. Los recorridos que Echeverri ha venido realizando en diferentes viajes por zonas tropicales de Colombia, especialmente en el municipio de Honda, Tolima, han sido precisamente los que le han permitido hacer una observación aguda de la estética de lo local y lo cotidiano. La atrevida y particular gama de colores que a lo largo y ancho de la geografía nacional usan las personas para pintar las fachadas de sus casas, común en los diversos espacios populares tanto de la provincia como de las grandes ciudades, ha llamado la atención del artista. 3 Del contacto con estas arquitecturas “decoradas”, surge una amplia paleta de colores que se introduce en esta suerte de muros, vigas y cimientos, protagonistas de las pinturas y dibujos que conforman la serie. Se evidencia otro cruce, que aunque parece meramente estético, se traslada al campo de lo cultural. El arte minimalista sin un referente contextual, se encuentra con las experiencias particulares de Echeverri, permitiendo llenar las obras con otros contenidos: los que surgen de la aproximación con las diferencias, con los espacios rurales y populares, con el trópico, con el clima cálido y con las complejas geografías colombianas. En últimas, la alta cultura y la estética popular, no en contraposición, sino habitando un mismo lugar. El control y la falta de narrativa que caracteriza a las obras minimalistas, se transforma en Cruzamientos justamente por haber surgido de la intuición y de un ejercicio espontáneo, sin ataduras a un referente temático específico, y nos recuerda espacios que podemos reconocer cromáticamente. A partir del juego con papeles, de la configuración de formas arquitectónicas y de la yuxtaposición de un conjunto disímil de colores, Echeverri construye unos referentes que permiten al espectador reconocerse y traer a la memoria lugares que permanecen en este ámbito. La casa de los abuelos, el barrio en el que crecimos y los paseos vacacionales a “tierra caliente”. Esta experiencia permite que en el entrecruce de la evocación todo se convierta en geometría y color. Alejandra Fonseca

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Sair García
Sin título, 2019
oleo sobre tela
0.80 x 0.80m

Reseña del artista

Este nuevo proyecto toma como sustrato de creación los fotogramas de Theo Angelopoulos donde se retrata el fenómeno de la diáspora (dispersión) desde Albania hacia Grecia del sur. García potencia la mirada trágica y lirica del trasegar por las historias de la humanidad - la desolación, el fracaso, el belicismo, la violencia, el eterno retorno de la incertidumbre y el enfrentamiento.- Realidades desgarradoras que habitan el contexto colombiano. La diáspora es un fenómeno humano, por tanto universal. En esta medida Sair García nos brinda a través de su obra un parangón oportuno pese a la lejanía geográfica de sus escenarios, puesto que en los decenios previos este fenómeno asciende notoriamente en el contexto latinoamericano. En esta serie, García logra centrar la atención del espectador en lo esencialmente humano, relegando los factores económicos y políticos comúnmente protagónicos. La diáspora se presenta entonces aislada de las estadísticas, sus implicaciones sociales, económicas y políticas son eclipsadas por el fenómeno humano, por el desarraigo, la melancolía y la soledad. Sin embargo, como es habitual en la obra de este artista colombiano, estos factores son presentados por medio de la imagen poética, en estas piezas no priorizan la violencia o el dolor inherentes a este tipo de fenómenos, por el contrario proliferan la sutileza y el lirismo velados por el silencio.

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Sair García
Sin título, 2019
oleo sobre tela
0.80 x 0.80m

Reseña del artista

Este nuevo proyecto toma como sustrato de creación los fotogramas de Theo Angelopoulos donde se retrata el fenómeno de la diáspora (dispersión) desde Albania hacia Grecia del sur. García potencia la mirada trágica y lirica del trasegar por las historias de la humanidad - la desolación, el fracaso, el belicismo, la violencia, el eterno retorno de la incertidumbre y el enfrentamiento.- Realidades desgarradoras que habitan el contexto colombiano. La diáspora es un fenómeno humano, por tanto universal. En esta medida Sair García nos brinda a través de su obra un parangón oportuno pese a la lejanía geográfica de sus escenarios, puesto que en los decenios previos este fenómeno asciende notoriamente en el contexto latinoamericano. En esta serie, García logra centrar la atención del espectador en lo esencialmente humano, relegando los factores económicos y políticos comúnmente protagónicos. La diáspora se presenta entonces aislada de las estadísticas, sus implicaciones sociales, económicas y políticas son eclipsadas por el fenómeno humano, por el desarraigo, la melancolía y la soledad. Sin embargo, como es habitual en la obra de este artista colombiano, estos factores son presentados por medio de la imagen poética, en estas piezas no priorizan la violencia o el dolor inherentes a este tipo de fenómenos, por el contrario proliferan la sutileza y el lirismo velados por el silencio.

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Sair García
Sin título, 2019
oleo sobre tela
0.80 x 0.80m

Reseña del artista

Este nuevo proyecto toma como sustrato de creación los fotogramas de Theo Angelopoulos donde se retrata el fenómeno de la diáspora (dispersión) desde Albania hacia Grecia del sur. García potencia la mirada trágica y lirica del trasegar por las historias de la humanidad - la desolación, el fracaso, el belicismo, la violencia, el eterno retorno de la incertidumbre y el enfrentamiento.- Realidades desgarradoras que habitan el contexto colombiano. La diáspora es un fenómeno humano, por tanto universal. En esta medida Sair García nos brinda a través de su obra un parangón oportuno pese a la lejanía geográfica de sus escenarios, puesto que en los decenios previos este fenómeno asciende notoriamente en el contexto latinoamericano. En esta serie, García logra centrar la atención del espectador en lo esencialmente humano, relegando los factores económicos y políticos comúnmente protagónicos. La diáspora se presenta entonces aislada de las estadísticas, sus implicaciones sociales, económicas y políticas son eclipsadas por el fenómeno humano, por el desarraigo, la melancolía y la soledad. Sin embargo, como es habitual en la obra de este artista colombiano, estos factores son presentados por medio de la imagen poética, en estas piezas no priorizan la violencia o el dolor inherentes a este tipo de fenómenos, por el contrario proliferan la sutileza y el lirismo velados por el silencio.

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Saúl Sanchez
sin título, 2017
gouache y cinta sobre papel
0.25 x 0.20 m

Reseña del artista

Saul Sanchez ha realizado exhibiciones individuales en espacios como Nueveochenta Arte Contemporáneo, Bogotá; Espacio ANEXO - Galería Espacio Mínimo, Madrid; y Arróniz Arte Contemporáneo, Ciudad de México; también ha sido invitado a presentar su trabajo en espacios y eventos tales como Action Field Kodra, Municipalidad de Kalamaria, Thessaloniki; Aurora 2015, DMA Dallas Museum of Art; Biblioteca Luis Ángel Arango, Bogotá; Alianza Francesa, Bogotá; Centro Provincial de artes Plásticas, La Habana; Santral, Estambul; y Museo Diego Rivera House, Guanajuato. Sanchez realizó una Maestría en Artes en Parsons the New School of Design, New York (2016) y estudió Artes en la ASAB - Universidad Distrital Francisco José de Caldas, Bogotá(2005). El trabajo de Saúl Sánchez aborda diferentes preocupaciones relacionadas con los valores conceptuales de la pintura y las condiciones procesuales que conforman los diferentes medios de representación de las imágenes. La interpretación cromática, los límites entre lo visible y lo invisible, y las relaciones entre las formas tradicionales y las prácticas contemporáneas del medio pictórico son algunos de los temas que ocupan su obra. Desde una perspectiva formal, Sánchez busca desbordar el lenguaje tradicional de la pintura. En su constante pregunta por el medio del que se ha valido en gran parte de su trabajo, el artista indaga los alcances y posibilidades del medio pictórico. Coherente con su trayectoria, en los últimos años, Sánchez ha realizado diferentes proyectos relacionados con la construcción de imágenes y los procesos de percepción, atados a discursos en los que reflexiona sobre la dicotomía entre lo real y lo representado.

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Saúl Sanchez
sin título, 2017
gouache y cinta sobre papel
0.25 x 0.20 m

Reseña del artista

Saul Sanchez ha realizado exhibiciones individuales en espacios como Nueveochenta Arte Contemporáneo, Bogotá; Espacio ANEXO - Galería Espacio Mínimo, Madrid; y Arróniz Arte Contemporáneo, Ciudad de México; también ha sido invitado a presentar su trabajo en espacios y eventos tales como Action Field Kodra, Municipalidad de Kalamaria, Thessaloniki; Aurora 2015, DMA Dallas Museum of Art; Biblioteca Luis Ángel Arango, Bogotá; Alianza Francesa, Bogotá; Centro Provincial de artes Plásticas, La Habana; Santral, Estambul; y Museo Diego Rivera House, Guanajuato. Sanchez realizó una Maestría en Artes en Parsons the New School of Design, New York (2016) y estudió Artes en la ASAB - Universidad Distrital Francisco José de Caldas, Bogotá(2005). El trabajo de Saúl Sánchez aborda diferentes preocupaciones relacionadas con los valores conceptuales de la pintura y las condiciones procesuales que conforman los diferentes medios de representación de las imágenes. La interpretación cromática, los límites entre lo visible y lo invisible, y las relaciones entre las formas tradicionales y las prácticas contemporáneas del medio pictórico son algunos de los temas que ocupan su obra. Desde una perspectiva formal, Sánchez busca desbordar el lenguaje tradicional de la pintura. En su constante pregunta por el medio del que se ha valido en gran parte de su trabajo, el artista indaga los alcances y posibilidades del medio pictórico. Coherente con su trayectoria, en los últimos años, Sánchez ha realizado diferentes proyectos relacionados con la construcción de imágenes y los procesos de percepción, atados a discursos en los que reflexiona sobre la dicotomía entre lo real y lo representado.

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Saúl Sanchez
sin titulo , 2017
gouache y cinta sobre papel
0.25 x 0.20 m

Reseña del artista

Saul Sanchez ha realizado exhibiciones individuales en espacios como Nueveochenta Arte Contemporáneo, Bogotá; Espacio ANEXO - Galería Espacio Mínimo, Madrid; y Arróniz Arte Contemporáneo, Ciudad de México; también ha sido invitado a presentar su trabajo en espacios y eventos tales como Action Field Kodra, Municipalidad de Kalamaria, Thessaloniki; Aurora 2015, DMA Dallas Museum of Art; Biblioteca Luis Ángel Arango, Bogotá; Alianza Francesa, Bogotá; Centro Provincial de artes Plásticas, La Habana; Santral, Estambul; y Museo Diego Rivera House, Guanajuato. Sanchez realizó una Maestría en Artes en Parsons the New School of Design, New York (2016) y estudió Artes en la ASAB - Universidad Distrital Francisco José de Caldas, Bogotá(2005). El trabajo de Saúl Sánchez aborda diferentes preocupaciones relacionadas con los valores conceptuales de la pintura y las condiciones procesuales que conforman los diferentes medios de representación de las imágenes. La interpretación cromática, los límites entre lo visible y lo invisible, y las relaciones entre las formas tradicionales y las prácticas contemporáneas del medio pictórico son algunos de los temas que ocupan su obra. Desde una perspectiva formal, Sánchez busca desbordar el lenguaje tradicional de la pintura. En su constante pregunta por el medio del que se ha valido en gran parte de su trabajo, el artista indaga los alcances y posibilidades del medio pictórico. Coherente con su trayectoria, en los últimos años, Sánchez ha realizado diferentes proyectos relacionados con la construcción de imágenes y los procesos de percepción, atados a discursos en los que reflexiona sobre la dicotomía entre lo real y lo representado.